Home
Sobre Antonio Miranda
Currículo Lattes
Grupo Renovación
Cuatro Tablas
Terra Brasilis
Em Destaque
Textos en Español
Xulio Formoso
Livro de Visitas
Colaboradores
Links Temáticos
Indique esta página
Sobre Antonio Miranda
 
 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

JOSÉ MARÍA GÓMEZ SANJURJO

(1930-1988)

 

José María Gómez Sanjurjo nació en Asunción, Paraguay, el 3 de febrero de 1930, hijo de José Domingo Gómez Sanjurjo y de Pura López.

Poeta y escritor paraguayo. Conforma, junto con otros escritores, a la "Generación del '40", grupo de notables literatos que marcó un hito de la producción literaria del Paraguay. En su producción se destacan la poesía y la novela, géneros literarios a través de los cuales este autor expresa su arte en forma cálida y profunda.

Más detalles de su biografia y obra literária en:

https://es.wikipedia.org/wiki/José_María_Gómez_Sanjurjo

 

TEXTOS EN ESPAÑOL    -    TEXTOS EM PORTUGUÊS

 

 Árbol abierto y desnudo.
 
Solo contra el aire.

Se ha ido el hombre verde que cuidaba estos árboles.
Doblan sordas campanas en la niebla

porque tenía los ojos vegetales.

 

Le lloran los pájaros, y a veces
se duele de su muerte el viento loco de la calle.

 

Así el invierno:

pudo ser nuestro y no es de nadie.

 

Mi casa azul, y las lejanas
alas de las palavras.
Mi cielo abierto, mi ventana
y todo el cuarto mío
deshabitado, quieto
y aguardando.

 

Mi memoria sola de los pájaros
que ayer cantaron
junto al dintel
de un día muy claro.

 

No puedo crer que sea este aire,
este mismo,
el que los hay llevado.

 

A ellos, tan libres,
con mi canto.
 

 

 

CUESTA DECIR:

 

No,

no es nada.

 

Cuesta callar, y ver

la sombra de la tarde larga

caída entre sus ojos con la misma

sombra de una tarde pasada.

 

Cuesta volverse, sonriendo

a la sonrisa que nace en la mirada,

apenas con una luz

levemente cambiada.

 

Cuesta sentir, por dentro,
el peso de unas palabras:

la quiero menos. Y es esto

todo lo que pasa.

 

 

 

Cambiaría

la nostálgica memoria de mí mismo

por un ala en vuelo

hacia el azul, clavada.

 

Toda la historia, sí, todo el recuerdo

por un ala

diseminada en el cielo.

 

 

 

 

Domingo por la tarde,
cuando todos se han ido, qué solas

qué tristes

se quedan las cosas conmigo.

 

La casa está vacía, los ruidos

demoran en los naranjos

sus soles ardidos,

ocultos entre las ramas

como pájaros enceguecidos.

 

Qué solas las cosas en la tarde

del domingo.

 

 

       

 

TEXTOS EM PORTUGUÊS
Tradução de Antonio Miranda

 

Árvore aberta e desnuda.
Sozinha contra o ar.

Foi-se o homem verde que cuidava destas árvores.
Dobram surdos sinos na névoa
porque tinha os olhos vegetais.

Choram por ela os pássaros e às vezes
dói por sua morte o vento louco da rua.

Assim é o inverno:
pôde ser nosso e não é de ninguém.

 

 

Minha casa azul, e as distantes
alas das palavras.
Meu céu aberto, minha janela
e todo o meu quarto
desabiltado, quieto
e aguardando.

Minha memória apenas dos pássaros
de ontem cantaram
junto à viga
de um dia muito claro.

Não posso acreditar que seja este ar,
este mesmo,
o que os levou.

A eles, tão livres,
com meu canto.

 

 

CUSTA DIZER

 

Não,
não é nada.

 

Custa calar, e ver
a sombra da tarde longa
caída entre seus olhos com a mesma
sombra de uma tarde passada.

 

Custa voltar-se, sorrindo
para o sorriso que nasce na mirada,
apenas com uma luz
levemente mudada.

 

Custa sentir, por dentro,
o peso de umas palavras:
eu a quero menos. E é isto
tudo o que acontece.

 

 

Trocaria
a nostálgica memória de mim mesmo
por uma asa voando
para o azul, cravada.

 

Toda a história, sim, toda a lembrança
por uma asa
disseminada no céu.

 

 

         Domingo pela tarde,
        
quando todos já se foram, que solitárias
         que tristes
         restam as coisas comigo.

         A casa está vazia, os ruídos
         demoram nas laranjeiras
         seus sóis ardidos,
         ocultos entre os ramos
         como pássaros enceguecidos.

Que solitárias as coisas na tarde
do domingo.

 


TRILCE – Uma revista de poesia: creación y reflexión. TERCERA ÉPOCA  No. 25. / Poesía paraguaya contemporánea. [Antología.] Portada : Enrique Careaga.      Diretor OMAR LARA.Asuncióh, Paraguay: 2009   ISSN 0717-9561. 
Ex. biblioteca de Antonio Miranda

 

TEXTOS EN ESPAÑOL

 

Creció junto al andén.
la vida
se le fue para afuera, campo abierto,
saltando guardavías.

Creció junto con él.
allí tendida
tuvo la senda a recorrer,
las paralelas del riel
siempre entreviendo lejanías.

Allí creció.
Y tuvo la osadía
de no ver las luces verdes, rojas,
que a su paso se abrían.

Allí creció.
si losa andenes
lo recordaran, le dirían
que anduvo sin saber por un riel
en busca de la vida,
paralelamente regresaba
hacia la muerte que le viajaba en otra vía.

Creció junto al riel.
Se quiso ir.

Tal vez se fue.
Una campana le sonaba a despedida.

Niño de mi país.
Criado en resolanas,
niño tostado
y atento.

Tal vez hambriento.

Algún día los que somos
como tú, de sol, de siesta,
de viento norte y de tormenta
y hemos ido contigo y hacia ti,
algún día
nos hemos de encontrar
en una piel antigua y tersa,
para reconocernos.

Y ser dueños
por una vez apenas
de un pedazo de pan, de un pastel relleno
con resolanas, hambres y silencios.

Te oí gemir
como se oye
una interminable
quebradura en la piedra.

Te oí volver
con el profundo secreto de la tierra,
ya renacida,
mujer abierta.

 

TRADUÇÃO EM PORTUGUÊS

 

Cresceu junto à plataforma.
A vida
o levou para o campo aberto,
pulando grades de proteção.

Ele cresceu ao lado dela.
ali, estendendo-se,
estava o caminho a percorrer,
as linhas paralelas do trilho
sempre vislumbrando horizontes distantes.

Ali ele cresceu.
E teve a audácia
de não ver as luzes verdes e vermelhas,
que se abriram diante dele.

Ali ele cresceu.
Se as plataformas
se lembrassem dele, diriam-lhe
que ele caminhou inconscientemente ao longo de um trilho
em busca da vida,
e simultaneamente retornando
para a morte que o encontrou em outra via.

Ele cresceu junto à via.
Queria ir embora.

Talvez tenha ido.
Um sino tocou um adeus.

 

I

Filho do meu país.
Criado ao sol,
uma criança bronzeada
e atenta.

Talvez faminto.

Algum dia, nós que somos
como você, de sol, de sesta,
de vento norte e tempestade,
e que fomos com você e em sua direção,
algum dia
nos encontraremos
em uma pele antiga e macia,
para nos reconhecermos.

E para sermos mestres
por uma única vez
de um pedaço de pão, de um pastel recheado
com luz solar, fome e silêncios.

Eu te ouvi gemer
como se ouve
uma rachadura infinita
na pedra.

Eu te ouvi retornar
com o profundo segredo da terra,
já renascida,
mulher aberta.

 

*
VEJA e LEIA outros poetas do Paraguai em nosso Portal:
https://www.antoniomiranda.com.br/Iberoamerica/paraguai/paraguay.html
Página publicada em janeiro de 2026.

Página publicada em novembro de 2017


 

 

 
 
 
Home Poetas de A a Z Indique este site Sobre A. Miranda Contato
counter create hit
Envie mensagem a webmaster@antoniomiranda.com.br sobre este site da Web.
Copyright © 2004 Antonio Miranda
 
Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Click aqui Home Contato Página de música Click aqui para pesquisar