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CARLOS VILLAGRA MARSAL
(1932 – 2016)
Carlos Villagra Marsal (Asunción, 30 de octubre de 1932-10 de marzo de 2016) fue un poeta, narrador, ensayista e intelectual paraguayo, que aportó a la literatura de su país, no solo como creador sino también como editor y promotor.
Desde muy joven, Villagra Marsal se dedicó a la creación literaria.
También abogado, a este escritor se lo reconoció también como parte de la llamada "promoción del 50", con la cual compartió una prolífica etapa de formación y producción literaria en la Academia Universitaria del Paraguay. [Más información biográfica y bibliográfica e: https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Villagra_Marsal]
TEXTOS EN ESPAÑOL - TEXTOS EM PORTUGUÊS
Adiós
Un pájaro raspa el cielo equívoco
de la atardecida.
Regresado y oscuro
grita hacia el Sur
rumbo a su viejo dormidero
mientras bate la luz
resbaladiza
de la altura.
Allá frío y huyente,
usual en estas lejanías,
es sólo un precario pulso trajinero,
pero con él va borrándose
alguna palabra certa
y el vasto otoño, en vuelo,, se retira.
(El júbilo difícil, 1995)
Las sombras por la tierra II
Tierra mal-aventurada
y huérfana de sus hijossss,
mansión de la desmemoria
y del castigo.
Clavada a sus sol desierto,
barrida por su destino,
crujen sus oscuros duelos
bajo los siglos
Para más, venden las agua
ladrones recién venidos,
trozan los profundos árboles,
queman los trinos.
Y así la tierra que aguanta
la seca como el granizo,
no da siquiera uma sombra
al desvalido.
Ya es hora, tierra, que salves
tus suaves panales íntimos
y ocultes tu sol pujante
del enemigo.
Forja tu furor nutrício
vuelve a ser la madre intensa
del campesino.
(El júbilo difícil, 1995)
TEXTOS EM PORTUGUÊS
Tradução de Antonio Miranda
Adeus
Um pássaro corta o céu equívoco
do entardecer.
Regressado e escuro
grita na direção do Sul,
rumo a seu velho dormitório,
enquanto toca a luz
resvaladiça
da altura.
Lá é frio e fugitivo,
usual nestas longitudes,
é apenas um precário pulso
mas com ele vai apagando-se
alguma palavra certa
e o vasto outono, em voo, se retira.
Y así la tierra que aguanta
la seca como el granizo,
no da siquiera una sombra
al desvalido.
Ya es hora, tierra, que salves
tus suaves panales íntimos
y ocultes tu sol pujante
del enemigo.
As sombras pela terra II
Terra perversa
e órfã de seus filhos,
mansão da desmemoria
e do castigo.
Cravada em seu sol deserto,
varrida por seu destino,
rangem seus escuros duelos
pelos séculos.
Para mais, vendem as águas
ladrões recém chegados,
cortam as árvores profundas,
queimam os gorjeios.
E assim a aterra que aguenta
a seca como o granizo,
não deixa nenhuma sombra
ao desvalido.
Já é hora, terra, para que salves
teus suaves favos íntimos
e ocultes teu sol pujante
do inimigo.
Forja tua névoa sagrada,
trama teu furor nutricional
volta a ser a mãe intensa
do camponês.
TRILCE – Uma revista de poesia: creación y reflexión. TERCERA ÉPOCA No. 25. / Poesía paraguaya contemporánea. [Antología.] Portada : Enrique Careaga. Diretor OMAR LARA.Asuncióh, Paraguay: 2009 ISSN 0717-9561.
Exemplar de biblioteca de Antonio Miranda
TEXTOS EN ESPAÑOL
RABELERO
Para Julio César Troche
Toca el rabel sonoro,
y el inmortal dulzor al alma pasa.
Fray Luis
De ser a rio irás. El viento norte,
más que un zumbar sin término en tu oído,
más que grito hacia el sol, será el latido
que a triste sangre errante te transporte.
Viejo destino y pobre musicante:
del polvo tu horizonte, y arribeño,
dejas un sitio azul, quemas el sueño,
partiendo siempre solo y trashunte,
Como un agua bebida en el camino
el alba penetra, y en el cielo
tu alto dolor, cual halcón en vuelo,
vigila tu silencio peregrino.
Y agrietas-candilante de luz plena
toda la muerte caminera a cuestas —
tus duros calcañares por las siestas
en los pequeños soles de la arena.
Y al fulgor de la noche vas trayendo
un cayado de estrellas, y la oscura
memoria de algún valle al que procura
llegar tu sombra que se va cayendo.
Pero un rabel profundo te sostiene
con su raíz de luna, su fragancia
nacida de tu brazo, y a distancia
dulce y firme del cielo te mantiene.
Y acá de pronto crece como un rayo
ronco y ardiente, al aire se desgarra,
y recorre rabel, arpa y guitarra
tu corazón sonoro, paraguayo.
Y así de luna en pueblo vas cantando,
de pueblo en viento corres como un río,
de viento en monte sigue tu albedrío,
de monte en sombra triste vas pasando.
Hombre delgado, antiguo, azul, perdido:
aquí busco el valor de tu mirada,
tu fatiga y penar, con esa alada
vena en flor por tu caja de sonido.
Laya de amigo que preciso, hecho
de pueblo y sueño y tierra y limpia frente,
andando yo a tu lado, en permanente
mixtura de tu música y mi pecho.
Y si hoy te digo dueño del lucero,
naranjal trajinante, nube, hermano,
es que quiero dejar juntos mi mano
y tu rabel herido compañero.
TRADUÇÃO EM PORTUGUÊS
REBELERO
Para Julio César Troche
Toque a sonora rabeca,
e a doçura imortal passará à alma.
Frei Luís
Do ser ao rio você irá. O vento norte,
mais que um zumbido interminável em seu ouvido,
mais que um grito em direção ao sol, será a batida do coração
que o levará ao sangue triste e errante.
Velho destino e pobre músico:
seu horizonte da poeira, e um recém-chegado,
você deixa um lugar azul, você queima o sonho,
sempre partindo sozinho e transitório,
Como água bebida na estrada,
a aurora penetra, e no céu
sua alta tristeza, como um falcão em voo,
vigia seu silêncio peregrino.
E você quebra — lâmpada de luz plena —
toda a morte à beira da estrada em suas costas —
seus calcanhares duros para as sestas
nos pequenos sóis da areia.
E no brilho da noite você vai, trazendo
um bastão de estrelas, e a memória escura
de algum vale que sua sombra descendente
busca alcançar.
Mas uma rebeca profunda te sustenta
com sua raiz iluminada pela lua, sua fragrância
nascida do seu braço, e a uma doce e firme
distância do céu, ele te mantém.
E aqui, de repente, ele cresce como um raio
rouco e ardente, rasga o ar,
e seu sonoro coração paraguaio viaja
através da rebeca, da harpa e do violão.
E assim, da lua à aldeia você vai cantando,
da aldeia ao vento você corre como um rio,
do vento à montanha você segue sua vontade,
da montanha à triste sombra você passa.
Homem esguio, antigo, azul, perdido:
aqui busco a coragem do seu olhar,
seu cansaço e tristeza, com aquela veia alada
em flor através da sua caixa de ressonância.
Um tipo de amigo que eu preciso, feito
de aldeia, sonho, terra e testa clara,
caminhando ao seu lado, em permanente
mistura da sua música e do meu coração.
E se hoje eu te chamo de dono da estrela da manhã,
alaranjado agitado, nuvem, irmão,
é porque quero deixar juntos minha mão
e seu violino ferido, meu companheiro.
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Página ampliada e republicada em janeiro de 2026.
Página publicada em novembro de 2017
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