ALMAFUERTE
(PEDRO BONIFACIO PALACIOS)
(1854-1917)
Pedro Bonifacio Palacios (San Justo, Argentina, 13 de mayo de 1854 - La Plata, Argentina, 28 de febrero de 1917), conocido también por el seudónimo de Almafuerte, fue un maestro y poeta argentino. Ver más em": https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Bonifacio_Palacios.
TEXTO EN ESPAÑOL - TEXTO EM PORTUGUÊS
LO QUE YO QUIERO
I
Quiero ser las dos niñas de tus ojos.
las metálicas cuerdas de tu voz,
el rubor de tu sien cuando meditas
y origen tenaz de tu rubor.
Quiero ser essas manos invisibles
que manejan por si a la Creación
y formar com tus sueños y los míos
outro mundo mejor para los dos.
Eres tú Providencia de mi vida,
mi sostén, mi refugio, mi caudal;
cual si fueras mi madre yo te amo...
¡y todavia más!
II
Tengo celos del Sol porque te besa
con sus labios de luz y de calor...
¡del jazmin tropical y del jilguero
que decoran y alegran tu balcón!
Mando yo que ni el aire te sonría;
ni los astros, ni el ave, ni la flor,
ni la Fe, ni el Amor, ni la Esperanza,
ni ninguno, ni nada más que yo.
Eres tú Soberana de mis noches,
mi constante, perpetuo cavbilar;
ambiciono tu amor como la Gloria...
¡y todavia más!
III
Yo no quiero que alguno te consuele
si me mata la fuerza de tu amor...
¡si me matan los besos insaciables,
fervorosos, ardientes que te doy!
Quiero yo que te invadan las tinieblas
cuando ya para mí no salga el sol.
Quiero yo que defiendas mis despojos
del más breve ritual profanador...
Quiero yo que me llames y conjures
sobre labios y frente y corazón.
Quiero yo que sucumbas y enloquezcas...
¡loca, sí, muerta, sí, te quiero yo!
Mi querida, mi bien, mi soberana,
mi refugio, mi sueño, mi caudal,
mi laurel, mi ambición, mi santa madre...
y todavia más!
TEXTO EM PORTUGUÊS
Tradução: Antonio Miranda
O QUE EU QUERO
I
Quero ser as duas meninas de teus olhos,
as cordas metálicas de tua voz,
o rubor de tua têmpora quando meditas
e a origem tenaz de teu rubor.
Quero ser essas mãos invisíveis
que manejam por si mesma a Criação
e formar com teus sonhos e os meus
outro mundo, melhor para nós dois.
És tu a Providência de minha vida,
meu sustento, meu refúgio, meu caudal,
qual se fosses minha mãe eu te amo...
e ainda mais!
II
Tenho ciúme do Sol porque te beija
com seus lábios de luz e de calor...
do jasmim tropical e do pintassilgo
que decoram e alegram tua varanda!
Eu ordeno que nem o ar sorria para ti;
nem os astros, nem a ave, nem a flor,
nem a Fé, nem o Amor, nem a Esperança,
nem nenhum, nem nada mais que eu.
És tu a Soberana de minhas noites,
meu constante, perpétuo cismar;
ambiciono teu amor como a Gloria...
e ainda mais!
III
Eu não quero que algo te console
se me mata a força de teu amor...
se me matam os beijos insaciáveis,
fervorosos, ardentes que te dou!
Quero que te invadam as trevas
quando já para mim o sol não apareça.
Quero que defendas meus restos mortais
do mais breve ritual profanador.
Quero que me chames e conjures
com os lábios y fronte e coração.
Quero que sucumbas e enlouqueças...
louca, sim, morta, sim, eu te quero!
Minha querida, meu bem, minha soberana,
meu refúgio, meu sonho, meu caudal,
meu laurel, minha ambição, minha santa mãe...
e ainda mais!
LOS TITANES DE LA POESIA UNIVERSAL. Buenos Aires: Ediciones Siglo Veinte, 1981. 272 p. No. 10 952
CASTIGO
I
!Yo te juré mi amor sobre una tumba,
sobre su mármol santo!
¿Sabes tu las cenizas de qué muerta
conjure temerario?
¿Sabes tu que los hijos de mi temple
saludan ese mármol
con la faz en el polvo y sollozantes
en el polvo besando?
¿Sabes tú las cenizas de qué muerta
mintiendo has profanado?
!No lo quieras oír, que tus oídos
ya no son un santuario!
!No lo quieras oír!... Como hay rituales
secretos y sagrados,
hay yan augustos nombres que no todos
son dignos de escucharlos!
II
Yo te di un corazón joven y justo…
¡por qué te lo habré dado!...
!Lo colmaste de besos; y una noche
te dio por devorarlo!
Y con ojos serenos… el verdugo,
que cumple su mandato,
solicita perdón de las criaturas
que inmolará en el tajo!...
Tu te viste serna, indiferente,
gemir agonizando,
mientras su roja sangre enrojecía
tus mejillas de nardo!
Y tus ojos… ¡mis ojos de otro tiempo,
que me temían tanto!,
ni una perla tuvieron, ni una sola;
eres la nieve y mármol!
III
¿Acaso el que me roba tus caricias
te habrá petrificado?
¿Acaso la ponzoña de Leteo
te inyectó a su contacto?
¿O pretendes probarme en los crisoles
de los celos amargos
y me vas a mostrar cuánto me quieres,
después, entre tus brazos?...
!No se prueban así con ignominias,
corazones hidalgos!
!No se templa el acero damasquino
metiéndolo en el fango!
Yo te alcé en mis estrofas, sobre todas,
hasta rozar los astros;
tócale a mi venganza de poeta
dejarte abandonada en el espacio.
*
Página publicada em outubro de 2026
Página publicada em junho de 2017